Ahmed Hulusi

EL CEREBRO HUMANO Y SUS FUNCIONES

Para entendernos, nuestro “cerebro” que nos sirve como mecanismo para evaluar todo, es un compuesto químico en lo relativo a lo que lo forma.

Esa composición química desempeña una gran variedad de funciones a través de actividad bioeléctrica, dando forma a los fenómenos que se evidencian ante nuestro ser.

La estructura molecular la cual constituye la composición química, y especialmente las secuencias de ADN y ARN están por una parte en constante interacción bioeléctrica con la bioquímica celular en términos de estructura y por otro lado está continuamente bajo los efectos de rayos cósmicos que son las formas de vida de las dimensiones subatómicas.

Como ejemplo conocido, podríamos recordar la radiación cósmica emitida durante la fusión solar.

Los rayos cósmicos recorren la distancia del Sol a la Tierra en ocho minutos, pasan a través de cada parte de nuestro cuerpo, de cada célula y de sus más pequeños componentes, creando efectos específicos por centenares en nosotros cada segundo. Despues de atravesar la Tierra, continúan su viaje hacia el espacio. Y en cada momento de nuestras vidas, estamos expuestos a esta lluvia de radiación cósmica, no sólo del Sol, sino de otras estrellas y constelaciones del universo. Al llegar a la Tierra, esa radiación cósmica atraviesa nuestros cuerpos con diversos efectos sobre ellos.

Por desgracia, la ciencia humana es aún demasiado rudimentaria para estudiar estos efectos y poder descifrarlos.

Nuestro cerebro distingue estos rayos a través de nuestros cinco sentidos y por otras herramientas de percepción aún indeterminadas, después interpreta cada uno de estos efectos con el fin de evaluarlos.

Un cerebro está expuesto a su primera programación básica mientras está en el útero de la madre. Algunas personas apuntan incluso una preprogramación en los óvulos y en el esperma de la cual no se es consciente y que se efectúa durante la relación sexual. No me voy a centrar ahora en este asunto. Sin embargo los que busquen más información sobre el cerebro pueden consultar nuestro libro “MISTERIOS DEL HOMBRE”.

El cerebro como tal es un centro de interpretación. No existe ninguna imagen ni sonido dentro de un cerebro. En cierto modo es parecido a un televisor o al monitor de un ordenador dentro de los cuales no hay nada.

La electricidad recibida desde el exterior provee energía para un televisor como la comida a los humanos. Los transistores, diodos, los circuitos integrados y los microchips en el televisor interpretan y convierten la información conocida como “radio ondas” recibidas a través de una antena o un transmisor de cable en sonidos e imágenes y las reflejan en la pantalla o a través de los altavoces.

Mientras el cerebro obtiene la energía necesaria para su actividad en forma de glucosa y oxígeno a través de nutrientes, es desarrollado por el “ALMA”, la energía de la vida que es emitida por el sol.

Mientras, todas las actividades que tienen lugar en nuestro cerebro son almacenadas en un cuerpo holográmico de frecuencias conocido como “ESPÍRITU”. Como ya hemos explicado en uno de nuestros libros titulado “Misterios del hombre”, el espíritu humano individual, el espíritu con personalidad, se comienza a formar en el útero de la madre a partir del día 120 de gestación. Esto es por lo que es un abominable pecado abortar después del día 120 de gestación.

El “ESPIRITU” que constituye el Universo Angélico (Alam –i Malakût) y nuestro Universo físico, es conocido como el “ESPIRITU SUPREMO” (Ruh’û Azam) en el Sufismo. Es el “ESPIRITU” que existió antes del Universo y también es el primer ser de la creación. Es también conocido como “Intelecto Absoluto” (Aqli-l Awwal) en términos del conocimiento poseído, y la “Realidad de Mohammad” (Haqikat-î Mohammadî) con respecto a su identidad (Hûwiyat).

No iré más lejos en lo que respecta al “ESPIRITU” de lo que ya hemos escrito en nuestros otros libros. Ya que, desafortunadamente, este tema no es fácilmente entendido e incluso algunas personas nos acusan diciendo que “no se puede hablar del “ESPIRITU” que ni siquiera fue conocido por el Profeta Mohammad aleihisalam.

Asi...

El signo “Pequeño es en verdad el conocimiento que se os ha dado del espíritu” en el Corán no fue dirigido a los creyentes si no más bien a los judíos.

Como cuenta el Iman Gazalî, que es un santo (wali) y un estudioso (alim) islámico, sobre el “ESPIRITU” (ruh) en el primer volumen de su libro titulado “El renacimiento de las Ciencias Religiosas” (IHYA-Û ULÛMID DIN), en la sección Rûbu-l badat:

“Nunca se debería pensar que la excelencia del Profeta no conocía la verdad del ESPIRITU (ALMA). Ya que aquel que no conoce su ESPIRITU, no se conoce a si mismo; y entonces, ¿cómo podría alguien conocer a su Señor si no se conoce a si mismo? No solamente los profetas conocen la realidad del espíritu, si no que muchos santos y estudiosos podrían conocerla también”.

Después de clarificar este asunto sobre el ESPIRITU, volvamos al punto de las funciones del cerebro.

Ya hemos discutido que mientras las células cerebrales desempeñan varias funciones por medio de corrientes bioeléctricas, están continuamente expuestas a una fuente de radiación cósmica, así varias actividades son resultado de tales influencias.

El cerebro humano contiene aproximadamente 120000000000 de células nerviosas, cada una en conexión con 16000 células vecinas y capaces de realizar las funciones de las otras, sin embargo el humano medio sólo utiliza del 7 al 12 por ciento de esa fascinante capacidad según informes de los científicos actuales.

Aunque utilizamos esa cantidad de capacidad, muchas cosas que comunicamos mediante palabras, no ocurren de hecho en el interior del cerebro.

Por ejemplo, decimos “Veo”, sin embargo no tenemos imagen dentro de nuestro cerebro de tal observación. No hay una imagen visual de ver en el cerebro. Lo que hay son impulsos bioeléctrico que fluyen por las neuronas de ese cerebro.

Decir “Veo” es de hecho una interpretación del cerebro como resultado de la programación a la que ha sido expuesto desde la niñez y de las influencias de la lluvia cósmica sobre él. “Veo” representa el discernimiento de nuestro cerebro. En otras palabras, cuando decimos “veo”, queremos decir “percibo” y de hecho esa es la expresión real.

Conforme cambia la herramienta y la capacidad visual, así lo hace la “percepción” y la determinación que conlleva esa percepción.

En cierto modo nuestro cerebro es un mecanismo de evaluación que interpreta diversas frecuencias y ondas, y rayos cósmicos de acuerdo a su programación.

Durante el proceso de evaluación, el cerebro almacena toda la información en un cuerpo holagrámico de frecuencias por una parte y por otra, como un radio transmisor lo transmite en relación a su poder.

Estas ondas emitidas recogen en la atmósfera como las páginas de un libro las que corresponden al código cerebral de cada persona. Si se pudiera desarrollar un instrumento para decodificar estas señales, entonces sería posible ver la vida entera de un individuo en una pantalla.

Realmente la notificación en los medios religiosos de que “los libros en que todos los hechos de la persona se contienen estarán en el aire y cada uno lo recogerá en el Día del Juicio” va dirigida a conducir nuestra atención a esa característica del espíritu de decodificar estas ondas.

Bien hay dos modos en los que podemos expandir los potenciales perceptuales de nuestro cerebro del que desaprovechamos tanto.

O se deberían desarrollar nuevos instrumentos para expandir estos potenciales o se deberían poner en acción circuitos perceptivos extra en el cerebro apoyados por ciertas prácticas entre las que se encuentra el DHIKR (meditación por medio de la repetición de los nombres de ALLAH) en primer lugar.

Es el DHIKR el que nos permitirá expandir nuestra vista más allá de lo que vemos dándonos la oportunidad de alcanzar un potencial de percepción más alto.

Hay un punto importante que debe ser claramente entendido en este momento:

Los rayos cósmicos en frecuencias variables son recibidos por el cerebro desde el exterior y son interpretados dependiendo de la programación de cada uno. Sin embargo, cada cerebro puede sólo evaluar la información asociada a su programación principal por lo que no puede interpretar señales fuera de su programación, incluso si están en el rango de su recepción. Además, hay incontables frecuencias que la mayoría de cerebros no pueden interpretar por que las áreas de asociación requeridas no estan capacitadas para percibir tal información.

Sin embargo, rayos de cada frecuencia en el universo bombardean continuamente nuestros cerebros con unos significados particulares. Por tanto, no nos es siempre posible decodificar tales mensajes y entrar en comunicación con tales seres vivientes plenos de significado. ¡Ojalá pudieramos explicar esa idea!...

El universo entero lleva su vida como un ser consciente en cada partícula, y que feliz es el que puede percibir eso.

El universo o los universos, dentro del universo, que están enteramente compuestos de incontables frecuencias, rayos y quantos, es una sola e individual sustancia, si solamente se pudiera experimentar tal dimensión perceptiva...

Lo que llamamos imaginación es de hecho parte de esa estructura de luz. Incluso nosotros somos seres de luz. Pero, mientras nuestro sistema sensorial esté limitado por nuestro cinco sentidos, estamos desafortunadamente lejos de experimentar esta realidad.

La estructura principal es una UNICA Y COMPLETA sustancia y todos los átomos están interconectados. No hay seres independientes separados del resto, ni un solo individuo, ni una sola voluntad ni un solo movimiento independiente.

Esto es de donde el hecho llamado “DESTINO” (QADAR) toma su origen.

Entonces, ¿cómo explicó y definió Mohammad (aleihisalam) el “DESTINO”?

¿Cómo es explicado en los recursos Islámicos?

De hecho hay muchos signos en el Corán y muchos hádices del Profeta que indican que todo lo que recae sobre el hombre, independientemente de si es en el pasado o en el presente, está ordenado en la eternidad. Hemos discutido este tema de una manera más amplia en nuestro libro “MISTERIOS DEL HOMBRE”.

Sin embargo, aquí, mencionaré brevemente algunos de los signos del Corán y algunos hádices del Profeta que intruyen este hecho:

“No haréis vuestra voluntad si no el deseo de ALLAH” (76:30)

“Es ALLAH quien te creó y a todo lo que tu has hecho” (37:96)

“Hemos hecho todas las cosas de acuerdo a un grado fijado” (54:49)

“No hay una sola criatura que se mueva sobre la tierra que EL no sostenga por su crin” (11:56)

“Ningún mal recae sobre la tierra ni en vuestras propias almas, más está en un libro antes de venir a la existencia. Así que no puedes quejarte por lo que se te ha escapado, ni estar exultante por lo que EL te ha dado” (57:22-23)

Después de la traducción de estos signos, anotaré dos hádices del RasulAllah aleihisalam, para mencionarlas sólo como ejemplos.

“ALLAH ha decretado el DESTINO de la creación cincuenta mil años antes de que creara los cielos y la tierra”.

Tawus narró que: “He contactado con muchos hombres entre los compañeros del Rasul aleihisalam. A menudo mencionaban que “TODO ESTA RELACIONADO CON SU DESTINO”.

Como una vez he oído de Ibn Omar, el Rasul apuntó una vez:

“TODO ESTA CEÑIDO A SU DESTINO, incluso la incapacidad, la inteligencia o la viveza”

Como podemos ver en las anteriores explicaciones de Mohammad Mustafa aleihisalam, todas las cosas y todoslos fenómenos que tendrán lugar están planeados desde el mismo momento en que el universo comenzó a existir.

Nada ni nadie puede cambiar ni ir contra su destino.

Todo esta atado a vivir su propio destino.

Además, nuestro principal punto de que ALLAH es AHAD nos habla de la obligatoriedad y de la claridad de este fenómeno.

Como resultado de la carencia de la total comprensión del hecho de que: ALLAH es el único y que no hay otra cosa” muchas preguntas se han alzado sobre el DESTINO y muchos equívocos se han desarrollado.

Aunque la comprensión real del “destino” ha sido enfatizado clara y decisivamente muchas veces en los signos comunicados por Mohammad aleihisalam y también en sus hádices.

Uno de los muchos estudiosos Islámicos (ulama) que señaló que cualquier cosa que recae sobre el hombre, ha sido traído a la existencia bajo el signo del “destino”, es Imam Gazalî, que explica lo siguiente en su libro “El revival de las Ciencias Religiosas” (Ihya-û Ulûmid Din) sección dos, segundo volumen, con el título de “Verdad y Regulaciones” (Haqikat y Shariat).

“Eso es porque confirmamos que todo el mal, la rebelión, el adulterio e incluso la infidelidad son solamente por decreto, voluntad y deseo de ALLAHU Teala, y todos ellos son puramente ciertos...”